El sello De Dios y la marca de la Bestia I - Los tres mensajes cósmicos
Entonces vi a otro ángel que subía del este con el sello del Dios vivo. Y clamó a gran voz a los cuatro ángeles, quienes habían recibido poder de dañar la Tierra y el mar, y les dijo: 'No dañen la Tierra, ni el mar, ni los árboles, hasta que sellemos en sus frentes a los siervos de nuestro Dios'" (Apocalipsis 7:2, 3).
A1 estudiar los acontecimientos del tiempo del fin relacionados con la el proceder de Dios y el del enemigo de las almas.
Como hemos estado estudiando, las cuestiones centrales en el gran conflicto entre Cristo y Satanás son la lealtad, la autoridad y la adoración. Las profecías de la Biblia hablan de un poder que usurpa la autoridad de Dios, exige lealtad e introduce un sistema falso de adoración. Y lo hace mediante el uso de la fuerza, la coacción y, a veces, mediante sobornos y recompensas; todo, con el fin de imponer la adoración.
En contraste, el amor es la gran fuerza motivadora del Reino de Dios. En lugar de adorar a la bestia, el pueblo de Dios encuentra su mayor gozo y su mayor deleite en adorarlo a él. Ellos están comprometidos con él porque saben cuán comprometido está él con ellos.
I. PERSEVERANCIA FIRME
Como hemos visto en Apocalipsis 14:7, Dios llama a todas las personas a adorar al Creador. Este es el mensaje del primer ángel.
En Apocalipsis 14:8, Dios da una advertencia sobre "Babilonia", un falso sistema religioso con raíces en la antigua Babilonia. Este es el mensaje del segundo ángel.
En Apocalipsis 14:9 y 10, el tercer ángel advierte acerca de adorar a la bestia.
El ángel declara a gran voz: " 'Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe su marca en su frente o en su mano, este también beberá del vino de la ira de Dios'".
"Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús". Apocalipsis 14:12.
¿Qué dos características descubrimos en este pasaje sobre el pueblo de Dios del tiempo del fin? ¿Por qué ambas son importantes?
La palabra griega para "paciencia" es hupomoné, que se traduce mejor como "perseverancia firme", o "tesón". Dios tendrá un pueblo del tiempo del fin que será leal a él frente a la oposición y la persecución feroz. Por medio de su gracia, permanecerá firmes, y llevará una vida de obediencia, llena de gracia y centrada en Dios.
Adorar al Creador (Apocalipsis 14:7) se contrapone abiertamente con adorar a la bestia (Apocalipsis 14:9), y encuentra su expresión en un pueblo que guarda los mandamientos de Dios y tiene la fe de Jesús (Apocalipsis 14:12). Este conflicto final sobre la lealtad a Cristo o la lealtad al poder de la bestia gira en torno a la adoración, y en el centro de este gran conflicto entre el bien y el mal estará el sábado.
"Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. 2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. 3 Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; 4 para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu". Romanos 8:1-4.
"Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe. 10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas". Efesios 2:8-10
"Para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí". Colosenses 1:29.
¿Qué nos enseñan estos pasajes sobre el resultado de vivir por fe?
Al vivir por fe, recibimos su gracia, y nuestra vida se transforma. Los seguidores del Salvador que estén comprometidos con él no solo tendrán fe "en" Jesús, sino además tendrán la fe "de" Jesús. La cualidad de la fe de Jesús para el tiempo del fin será de ellos, y ellos permanecerán fieles, incluso hasta la muerte, como lo hizo Jesús.
¿Cuán fiel eres en las pequeñas cosas? ¿Qué podría decirte esto en cuanto a tu preparación para cuando llegue el verdadero Juicio? (Ver Lucas 16:10).
II. LA LUCHA CÓSMICA
"Y desde la hora sexta hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. 46 Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? 47 Algunos de los que estaban allí decían, al oírlo: A Elías llama este. 48 Y al instante, corriendo uno de ellos, tomó una esponja, y la empapó de vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber. 49 Pero los otros decían: Deja, veamos si viene Elías a librarle. 50 Mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu". Mateo 27:45 al 50.
¿Qué nos enseña esto acerca de lo que Cristo experimentó en la Cruz? ¿Qué quiso decir Jesús al preguntar a Dios por qué lo había desamparado, y cómo nos ayuda esta escena a entender lo que significa tener "la fe de Jesús"?
Suspendido en la cruz; envuelto en tinieblas; con la culpa, la verguenza y la condenación de los pecados del mundo a cuestas; y aislado del sentido del amor de su Padre, Jesús dependía de la relación que tuvo con el Padre durante toda su vida. Es decir, mediante una vida de dependencia total del Padre, incluso en los buenos tiempos, Jesús se había preparado para los peores tiempos, hasta la Cruz. El Salvador confiaba, aun cuando a su alrededor las circunstancias clamaban para que él dudara. Aun cuando parecía que Dios lo había abandonado, Jesús no se rindió.
"En medio de las terribles tinieblas, aparentemente abandonado de Dios, Cristo había apurado las últimas heces de la copa de la desgracia humana. En esas terribles horas, había confiado en la evidencia que antes recibiera de que era aceptado por su Padre. [..] Cristo fue vencedor por medio de la fe" (DTG, 704).
La fe de Jesús es una fe tan profunda, tan confiada, tan comprometida, que todos los demonios del Cosmos y todas las pruebas de la Tierra no pueden sacudirla. Es una fe que confía cuando no puede ver, que cree cuando no puede entender, que se aferra cuando hay poco a que aferrarse. Esta "fe de Jesús" es en sí un don que recibimos por la fe y que nos conducirá en medio de la crisis que tenemos por delante. Es "la fe de Jesús" que mora en nuestro corazón la que nos permite adorar a Cristo como supremo, y soportar con paciencia cuando la marca apocalíptica de la bestia se haga cumplir.
Y, sin embargo, no es algo que aparezca repentinamente de la nada. El pueblo de Dios está aprendiendo a vivir por fe, día a día, ahora. En los buenos tiempos y en los malos, cuando sentimos que Dios está cerca y cuando parece estar lejos; da igual. "El justo vivirá por la fe" (Gálatas 3:11; ver también Habacuc 2:4). El tiempo para la preparación es ahora. Cada prueba ahora, si se sobrelleva con fe, puede dar frutos preciosos en nuestra vida.
Piensa en algún momento en que la vida parecía desmoronarse a tu alrededor y todo lo que tenías era tu fe. ¿Cómo saliste adelante? ¿Qué lecciones aprendiste?
¿Qué experimentaste que podría ayudar a otros que quizás estén pasando por algo similar?
III. COSECHAMOS LO QUE SEMBRAMOS
¿Cuáles son los principios básicos que están detrás de la pretensión de autoridad de la bestia que sube del mar? ¿De qué manera podemos albergar esas mismas actitudes en nuestro corazón sin darnos cuenta?
La profecía ligada a la marca de la bestia hace referencia a la intolerancia religiosa, a un boicot económico, a la persecución y, finalmente, a un decreto de muerte. Sorprendentemente, también es un mensaje de ánimo. Incluso en el peor momento, Dios sustentará a su pueblo, a los que "guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús" (Apocalipsis 14:12). Y, entre esos mandamientos, por supuesto, está el cuarto, el sábado.
La profecía de la marca de la bestia en Apocalipsis 13 nos habla de lo peor de la guerra de Satanás contra Dios, del punto culminante. Su estrategia en esta campaña es el engaño. Apocalipsis 13 habla de un tiempo en el futuro cuando el diablo obrará mediante un poder político-religioso terrenal llamado "la bestia", y recurrirá al uso de la fuerza.
La persecución religiosa, por supuesto, no es nueva. Ha existido desde que Caín mató a Abel por adorar de la manera en que Dios les indicó (ver Génesis 4:1-8).
Jesús dijo que incluso los creyentes del siglo I sufrirían persecución, y que así sería a lo largo de los siglos: "Aun viene la hora", advirtió, "cuando el que los mate pensará que rinde servicio a Dios" (Juan 16:2; ver también Mateo 10:22; 1 Pedro 4:12).
La profecía de la marca de la bestia tiene que ver con el eslabón final en esta cadena impía. Al igual que las persecuciones del pasado, está diseñada para obligar a todos a ajustarse a determinado conjunto de creencias y a un sistema de culto autorizado.
"Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase. 16 Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; 17 y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre". Apocalipsis 13:15-17. ¿Qué enfrentará el pueblo de Dios en la crisis final?
La profecía dice que la persecución comenzará con sanciones económicas:
"Ninguno [podrá] comprar ni vender", a menos que tenga "la marca". Cuando enfrentará un decreto de muerte.
El diablo está preparando a los cristianos profesos mediante transigencias en su vida para recibir la marca de la bestia cuando la prueba final sobrevenga sobre nosotros en el futuro. El amor de Dios por cada uno de nosotros nos fortalecerá y nos preservara durante los tiempos difíciles que se avecinan.
"No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. 8 Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. 9 No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos". Gálatas 6:7-9.
Aunque esto no se escribió en el contexto de los eventos de los últimos días, ¿por qué este principio es tan relevante para las cuestiones sobre la marca de la bestia y cómo podemos permanecer fieles?
IV. LOS QUE SIGUEN AL CORDERO
"Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo. 2 Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad". Apocalipsis 13:1, 2.
¿De dónde viene la bestia, y quién le da su autoridad?
El poder de la primera bestia de Apocalipsis 13 recibe su poder, su trono y gran autoridad de parte del dragón. Apocalipsis 12:9 y 20:2 identifican al dragón como Satanás. Satanás es un enemigo astuto y obra mediante poderes terrenales.
Apocalipsis 12:3 al 5 explica que este "dragón" (el diablo) intento destruir al "Hijo varón tan pronto como nació. Este "Hijo varón" posteriormente fue "arrebatado para Dios y para su Trono". Esto, por supuesto, se refiere a Cristo. En su deseo de destruir al niño Cristo, Satanás obró mediante Herodes y la Roma imperial. Al final de la vida de Jesús, un gobernador romano, Pilato, condenó a Cristo a morir; un verdugo romano lo clavó en la cruel cruz; un soldado romano lo traspasó con una lanza; y otros soldados romano custodiaron su tumba. Según Apocalipsis 13:2, el dragón, Satanás, que obró por medio de la Roma pagana, le entregaría la sede de su gobierno a este cruel poder emergente.
"El dragón representa en primer lugar a Satanás; y en un sentido secundario, al Imperio Romano... El poder que sucedió al Imperio Romano, que recibió del dragón 'su poder, y su trono, y grande autoridad' fue, claramente, la Roma papal" (7CBA, 831).
El historiador A. C. Flick explica que "de las ruinas de la Roma política se levantó el gran imperio moral en la 'forma gigantesca de la Iglesia Romana" (A. C. Flick, The Rise of the Medieval Church [1900], p. 150, citado en 7CBA, 831).
¿Cómo respondes a quienes argumentan que la idea de un Satanás literal es una superstición primitiva que la gente educada, o al menos los inteligentes, no pueden considerar seriamente? ¿Qué argumentos podrías utilizar en respuesta?
"Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia". Apocalipsis 13:3
"Estos son los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero por dondequiera que va. Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero" Apocalipsis 14:4.
¿Qué contraste ves en estos versículos?
En contraste con "toda la Tierra", que sigue a la bestia, Dios tendrá un pueblo, los que "siguen al Cordero". Como siempre, será un bando o el otro, a favor de Jesús o en contra de Jesús. En ese entonces, al igual que ahora, no habrá ningún término medio, ninguna posición neutral. No comprometerse firmemente con Jesús es, consciente o inconscientemente, comprometerse con el otro bando.
"Jesús dijo: “Yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad”. Juan 17:19. “Tu palabra es verdad”. Por lo tanto, necesitamos familiarizarnos con la Palabra de Dios, estudiarla y practicarla en la vida… Negamos a Jesús como al que quita los pecados del mundo si, después de aceptar la verdad, no revelamos al mundo los efectos santificadores de la verdad en nuestro propio carácter. Si no somos hombres y mujeres mejores, si no somos más bondadosos, más compasivos, más corteses, más llenos de ternura y amor; si no manifestamos a otros el amor que indujo a Jesús a venir al mundo en misión de misericordia, no somos testigos ante el mundo del poder de Cristo… Cristo es nuestro modelo, pero a menos que lo contemplemos, que nos espaciemos en su carácter, no lo reflejaremos en nuestra vida práctica. Fue manso y humilde de corazón. Nunca cometió una acción ruda, nunca pronunció una palabra descortés. El Señor no se complace con nuestra conducta ruda y carente de simpatía manifestada hacia los demás. Debemos sacar de nuestro carácter todo egoísmo, y debemos llevar el yugo de Cristo. Entonces… Estaremos listos para vivir en compañía de los ángeles. Debemos estar en el mundo pero no debemos ser del mundo. Tal como el Señor de la vida y de la gloria vino a nuestro mundo para representar al Padre, así debemos ir al mundo para representar a Jesús (AFC, 308).
“Serán odiados por todos por mi nombre. Pero el que persevere hasta el fin, ese será salvo" (Mateo 10:22). ¿Cuán dispuesto estás a aguantar hasta el final?
V. JESÚS NUESTRO ÚNICO MEDIADOR
"Y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella? También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses". Apocalipsis 13:4, 5.
¿Qué marcas identificativas del poder de la bestia encontramos en estos versículos?
La bestia del Apocalipsis es un poder religioso apóstata que surge de la Roma pagana y crece hasta convertirse en un sistema de adoración mundial. Según Apocalipsis 13:5, es un poder blasfemo. En el Nuevo Testamento, la blasfemia se equipara con arrogarse los privilegios y las prerrogativas de Dios como un igual.
"Y sucedió que unos hombres que traían en un lecho a un hombre que estaba paralítico, procuraban llevarle adentro y ponerle delante de él. 19 Pero no hallando cómo hacerlo a causa de la multitud, subieron encima de la casa, y por el tejado le bajaron con el lecho, poniéndole en medio, delante de Jesús. 20 Al ver él la fe de ellos, le dijo: Hombre, tus pecados te son perdonados. 21 Entonces los escribas y los fariseos comenzaron a cavilar, diciendo: ¿Quién es este que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino solo Dios? 22 Jesús entonces, conociendo los pensamientos de ellos, respondiendo les dijo: ¿Qué caviláis en vuestros corazones? 23 ¿Qué es más fácil, decir: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda? 24 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. 25 Al instante, levantándose en presencia de ellos, y tomando el lecho en que estaba acostado, se fue a su casa, glorificando a Dios. 26 Y todos, sobrecogidos de asombro, glorificaban a Dios; y llenos de temor, decían: Hoy hemos visto maravillas". Lucas 5:18-26
"Le respondieron los judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios". Juan 10:33.
¿Qué dos aspectos de la blasfemia identifican estos versículos?
Los dirigentes acusaron de blasfemia a Jesús. En el caso de Jesús, las acusaciones eran injustas porque él tiene la esencia y todos los poderes y las prerrogativas de Dios, incluyendo el derecho a perdonar nuestros pecados. Y eso es porque Jesús es Dios. O, como tan poderosamente lo expresó: "Tanto tiempo hace que estoy con ustedes y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices: 'Muéstranos al Padre'?" (Juan 14:9).
Mientras tanto, 1 Timoteo 2:5 enseña que hay solamente un Mediador entre Dios y el hombre, Jesucristo hombre. En contraste, la Iglesia Romana enseña que el sacerdote es el mediador entre Dios y la humanidad pecaminosa. Pero, debido a que el sacerdote mismo es un ser humano pecador, no puede ser nuestro mediador porque él también necesita un mediador. La blasfemia también se define como la pretensión de cualquier hombre de ser Dios o de estar en el lugar de Dios.
Estas son solo dos declaraciones de fuentes autorizadas de la Iglesia Romana:
"El Papa es de tan gran dignidad y tan exaltado que no es un mero hombre [.] es como si fuera DIOS en la Tierra" (Lucius Ferraris, "Papa", artículo 2 en su Prompta Bibliotheca [1763], t. 6, pP. 25-29).
El papa León XIII se jactó: "Nosotros [los papas] tenemos en esta Tierra el lugar del Dios todopoderoso" (The Great Encyclical Letters of Pope Leo XIII [Nueva York: Benziger, 1903], p. 193).
Estas afirmaciones se vuelven aún más relevantes cuando entendemos que la palabra "anti", como en anticristo, no siempre significa "contra"; también puede significar "en lugar de". Por lo tanto, anticristo también significa "en lugar de Cristo". ¡Esto sí es blasfemia!
CONCLUSIÓN
"Desde el origen de la Gran Controversia en el Cielo, el propósito de Satanás ha sido destruir la Ley de Dios. Para realizarlo, comenzó su rebelión contra el Creador y, aunque fue expulsado del Cielo, continuó la misma guerra en la Tierra. Engañar a los hombres y así inducirlos a transgredir la Ley de Dios, tal fue el objetivo que persiguió sin cejar. Sea esto conseguido haciendo a un lado toda la Ley o descuidando uno de sus preceptos, el resultado será finalmente el mismo. [...)
"En su afán por desacreditar los preceptos divinos, Satanás ha pervertido las doctrinas de la Biblia, y de esta manera se han incorporado errores en la fe de millares de personas que profesan creer en las Escrituras. El último gran conflicto entre la verdad y el error no es más que la última batalla de la controversia que se viene desarrollando desde hace tanto tiempo con respecto a la Ley de Dios. En esta batalla estamos entrando ahora; es la que se libra entre las leyes de los hombres y los preceptos de Jehová, entre la religión de la Biblia y la religión de las fábulas y la tradición" (CS, 639).
En el Apocalipsis, de principio a fin, la adoración y la Creación están indisolublemente unidas. La esencia de la controversia entre el bien y el mal, y los problemas que rodean la marca de la bestia, giran en torno a si Dios es digno de adoración.
Como hemos visto, el concepto de Cristo como Creador está en el corazón mismo de la adoración sabática. Jesús destaca constantemente la importancia del día del cual se autodenomina "Señor" (Mateo 12:8; Marcos 2:28; Lucas 6:5). El sábado es un recordatorio eterno de nuestra identidad. Nos recuerda quiénes somos como seres humanos; da valor a cada ser humano. Constantemente refuerza la idea de que somos seres creados, y que nuestro Creador es digno de nuestra lealtad y adoración. Esta es la razón por la que el diablo odia tanto el sábado: porque es el eslabón de oro que nos une con nuestro Creador y porque desempeñará un papel crucial en la crisis final en el tiempo del fin.
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