El Domingo revelado

Sea bienvenido a un estudio más del seminario "El fin del gran conflicto" Recuerde que Dios tiene un mensaje especial para usted justamente para los tiempos en que estamos viviendo. 

Existe en el corazón humano cierto miedo. Independiente de la religión, cultura o posición social, existe en lo más profundo de cada persona la sensación de que este mundo camina a la destrucción completa. 

Por eso necesitamos estudiar el libro de Apocalipsis. Comprendiendo mejor las revelaciones de Dios encontraremos esperanza y seguridad para vivir. La mayor necesidad de las personas hoy se resume en una palabra con tres letras: PAZ 

Esa paz no es meramente externa, sino una paz interna, del corazón. La verdadera paz solo la encontramos en Dios. 

Cuando Dios creó a los seres humanos dejó una parte en cada corazón que sólo puede ser llenada por el propio Dios. Ningún ser humano es feliz sin Dios. 

Los temas están quedando cada vez más fuertes; las verdades son cada vez, más contundentes, tocando puntos en los cuales usted creía, pero ahora se da cuenta en la Biblia que el camino de Dios es otro. 

En el estudio anterior entendimos que el sábado es el sello de Dios para su pueblo. 

Antes que los cuatro vientos destructores soplen sobre este mundo, es necesario que los siervos de Dios sean sellados, o sea, identificados. Cuando los vientos se suelten, el planeta será castigado con los juicios de Dios, entonces vendrá el fin. 

Estamos viviendo en un tiempo de gracia, un tiempo de oportunidades, un tiempo de tomar importantes decisiones. Y en este estudio una decisión más será tomada o confirmada. 

Primer día de la semana - Parte I 

Cientos de versículos de la Biblia ordenan santificar el sábado. No existe ningún versículo de la Biblia que diga: santifique el domingo. Si ese versículo no existe, entonces ¿Por qué tantas personas hacen de ese día el día de descanso, adoración y santificación? 

Una de las grandes profecías del Apocalipsis trata de la observancia del domingo, pero no dice que ese día es santo. Por el contrario la profecía confirma la observancia del día sábado. 

En la Biblia, los días no tenían nombres, excepto el sábado. Los otros eran contados como primero, segundo y así por delante. El sexto día era llamado también día de preparación, pues precedía al día sábado. 

Existen ocho versículos en el Nuevo Testamento que mencionan el primer día de la semana
- Seis están en los evangelios, que cuentan la historia de Jesús, 
- Uno en Hechos y 
- Uno está en la carta del Apóstol Pablo a los Corintios. 

Analizando cada uno de los versículos que mencionan el domingo, podremos entender lo que la Biblia nos quiere decir sobre el; y así, llegaremos a una importante conclusión que puede cambiar su vida completamente. 

Al leer cada versículo, responderemos a una pregunta: 
¿El texto dice que el domingo debe ser santificado en lugar del sábado? la respuesta será SI o NO. 

1. El primer versículo está en Mateo 28:1. 

"Pasado el sábado, cuando amanecía el primer día de la semana, María Magdalena y la otra fueron a ver al sepulcro". 

2. En el mismo contexto de la resurrección, en Marcos 16:1 y 2 aparece la referencia al primer día de la semana: 

"Cuando pasó el sábado, María Magdalena, María madre de Santiago, y Salomé, compraron especias aromáticas para ir a ungir el cuerpo de Jesús. Y muy temprano, el primer día de la semana, llegaron al sepulcro, a la salida del sol". 

3. Contando la misma historia, Lucas 24:1 presenta lo siguiente: 

"El primer día de la semana, muy de mañana, las mujeres fueron al sepulcro, llevando los aromas que habían preparado; y las otras mujeres con ellas". 

¿El texto dice que el domingo debe ser santificado en lugar del sábado? 

No. Los tres versículos no dan ninguna idea de cambio, están apenas contando lo que sucedió cuando acabó el sábado y el cuerpo de Jesús todavía no estaba preparado para su sepultura conforme a las costumbres de esa época. 

Las mujeres fueron hasta la tumba de Jesús, e hicieron eso el primer día, pues lo que iban a hacer con el cuerpo de Jesús, no podía ser hecho el séptimo día, que era sábado. 

Lucas, el médico, no fue parte de los doce apóstoles. El hizo una investigación profunda para que las personas conociesen de verdad quién era Jesús. Y en ese estudio que hizo, él no encontró nada que dijera que el domingo ahora era un día santo. 

4. En Marcos 16:9 aparece una vez más la expresión "PRIMER DÍA"

"Después que Jesús resucitó en la madrugada del primer día de la semana, apareció primero a María Magdalena, de quien había echado siete demonios". 

Por el hecho de que Jesús resucitó el día domingo, eso no quiere decir que el domingo pasó a ser un día santo. Ese es un argumento que no tiene ninguna base en la Biblia. Ningún texto bíblico puede ser usado para confirmar ese pensamiento. 

Primer día de la semana - Parte II 

Un antiguo evangelista era conocido por el desafío que hacía a su auditorio en las series de estudio de la Biblia que conducía. Él ofrecía cinco mil dólares a quien le mostrase un versículo bíblico que probase que el domingo pasó a ser el día de reposo. 

Después de muchos años predicando, nunca preciso pagar a nadie cinco mil dólares, porque no hay cómo comprobar ese cambio. 

5. En Juan 20:1, el evangelista confirma la historia de la resurrección. Acompañe la lectura del texto: 

"El primer día de la semana, muy de mañana, siendo aún oscuro, María Magdalena fue al sepulcro; y vio la piedra del sepulcro quitada".

¿Este texto dice que el domingo debe ser santificado en lugar del sábado? 

Una vez más, NO. Mencionar el domingo no lo hace santo. Contar lo que sucedió ese día no es una orden del Señor para cambiarlo y tampoco es mandamiento nuevo. 

Jesús resucitó el primer día 

6. Juan 20:19 es un texto que habla también sobre el primer día de la semana: 

"Al anochecer de ese día, el primero de la semana, estando los discípulos juntos con las puertas cerradas por miedo a los judíos, vino Jesús, se puso en medio de ellos y les dijo: Paz a vosotros!". 

El objetivo por el cual los discípulos estaban reunidos no era religioso. Ellos estaban encerrados por miedo de los judíos. No estaban en el primer día conmemorando la resurrección, pues solamente creyeron en la resurrección cuando vieron a Jesús. 

La resurrección es conmemorada a través de un símbolo y no de un día. Ese símbolo es el bautismo que representa el nacimiento a una nueva vida, así como Jesús resucito a nueva vida. 

¿Los versículos dicen que el domingo debe ser santificado en lugar del sábado? 
NO, definitivamente NO! 

Primer día de la semana - Parte III 

7. En Hechos 20:7 hay una referencia más al primer día.

"El primer día de la semana, nos reunimos a partir el pan. Pablo habló a los creyentes, y como iba a partir el día siguiente, alargó su plática hasta la media noche". 

La razón de la reunión que aconteció en el primer día es que, al día siguiente Pablo seguiría su viaje. Y una cosa más: No es el acto de reunirse lo que lo torna santo. Lo que lo torna santo es el hecho de Dios santificarlo, y la Biblia nos revela que el único día que Dios santificó fue el séptimo día, el sábado. 

Pablo también habla del primer día y esa es la última referencia que tenemos en el Nuevo Testamento. Nada más es dicho. 

¿Pero será que ahora encontraremos la base para santificar el domingo en vez del sábado? 

8. Mire lo que está escrito en 1 Corintios 16:2 

"Cada primer día de la semana, cada uno de vosotros aparte algo según haya prosperado, y guárdelo, para que cuando yo llegue no se haga entonces la colecta.". 

¿El texto dice que el domingo debe ser santificado en lugar del sábado? 
No. No hay ningún indicio de cambio o pedido de Dios para que su día sea cambiado. 

Pablo no está hablando de reuniones religiosas, sino de algo que debe ser hecho en casa. El separar esas ofrendas era necesario debido a problemas que los cristianos de Judea estaban enfrentando por causa del hambre. 

"Preceptos de hombres" 
Existen centenas de versículos en toda la Biblia que mandan a guardar el sábado. Y no existe ni un solo versículo que ordene guardar el domingo como día santo de reposo. Eso quiere decir que el primer día de la semana adquirió esa idea por la tradición y no por la Palabra del Señor. 

El decreto más antiguo hablando sobre el domingo no es cristiano, sino pagano. El decreto fue firmado por Constantino, el 7 de Marzo del año 321. La Biblia ya estaba con todos sus libros escritos 200 años antes. 

¿Puede el ser humano cambiar un mandamiento de Dios de acuerdo con su propia voluntad? 
La respuesta es: No. 

Hay una frase popular en este país que dice: La voz del pueblo es la voz de Dios. Esa frase no es correcta. La voz del pueblo es siempre la voz del pueblo y la voz de Dios es siempre la voz de Dios. En algunos momentos el pueblo puede hablar de acuerdo con la voz de Dios, pero no es correcto igualarlo a la voz divina. 

Jesús dejó bien claro que la ley de Dios no puede ser cambiada ni anulada. 

"No penséis que he venido para abolir la ley o los profetas. No he venido para invalidar, sino a cumplir. Os aseguro que mientras que mientras exista el cielo y la tierra, ni un punto de la ley perecerá sin que todo se cumpla". Mateo 5:17, 18.

Cumplir significa obedecer. La ley no sería cambiada hasta que el cielo y la tierra pasen y ellos todavía no han pasado, entonces, la ley no cambió. 

La vida de Jesús fue una vida de obediencia a la ley. El parecer que tenía antes de su venida a esta tierra, continúa siendo el mismo con relación a los principios de los diez mandamientos: 

En Marcos 7:7 y 8 Jesús dice: 
"En vano me adoran, cuando enseñan como doctrinas, mandamientos de hombres. Porque dejáis el mandamiento de Dios y os aferráis a la tradición de los hombres". 

Dios no aprueba que la ley de los hombres sea colocada en lugar de su ley. Tal vez descubrir eso ahora no sea tan simple. Usted vivió toda su vida pensando diferente. Y sus padres pensaban como usted, sus abuelos y sus tíos. ¿Qué hacer entonces? 

Usted está teniendo oportunidades que ellos tal vez no tuvieron, de conocer más las verdades de Dios. Usted está creciendo, hablando espiritualmente. Y sepa que la verdad de Dios no tiene límites; cada día se aprende un poco más. 

Las tradiciones humanas precisan ser quebradas si no están de acuerdo con la voluntad de Dios. De un lado está el corazón y del otro la razón. 

Algunos dicen que el día del Señor en Apocalipsis era el domingo. Y el versículo que muestran es Apocalipsis 1:10 

"En un día del Señor caí en éxtasis, y oí detrás de mí una fuerte voz como de trompeta". 

Ese día del Señor también no es el domingo. Los paganos de la época ya tenían en su calendario semanal "el día del señor dios sol", que era conmemorado siempre el primer día de la semana. 

Los cristianos no adoraban al dios sol, por eso es que Juan, el autor del Apocalipsis, estaba preso en la isla de Patmos, sufriendo persecuciones. Por esa razón el profeta Juan no estaría de acuerdo en rendir homenaje al dios sol y no observaría un día de culto pagano. 

Recordando nuestra pregunta: ¿El texto dice que el domingo debe ser santificado en lugar del sábado? NO. 

Sábado, el día del Señor Dios 

En Marcos 2:28 Jesús dijo: 
"Así el hijo del hombre es también Señor del sábado" 

Los textos no dejan dudas, el día del Señor es el sábado. 

En la ciudad de Corinto, Pablo trabajó durante un año y medio haciendo carpas. Y la Biblia, en Hechos 18:3, 4, nos dice lo que Pablo hacía cada sábado: 

"Y como era del mismo oficio, se quedó a vivir y trabajar con ellos, porque eran fabricantes de tiendas. Y cada sábado, Pablo razonaba en la sinagoga, y persuadía a judíos y a griegos." 

En los 78 sábados que Pablo estuvo en Corinto, él se dedicó a la religión. El hecho de que él predicaba los sábados para los griegos demuestra que él no lo hacía para contentar solamente a los judíos, sino porque ese era el día de reposo. 

El sábado fue establecido en la creación del mundo. Dios creó todo en seis días y el séptimo estableció un tiempo especial. Y ese tiempo perdurará por toda la historia de este mundo y en la vida perfecta y restaurada que un día tendremos con Jesús en la eternidad. 

Isaías 66:22 y 23 presenta el futuro. Acompañe la lectura: 

"Así como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago, permanecerán ante mí - dice el Señor-, así permanecerán vuestros descendientes y vuestro nombre. Y de mes en mes, y de sábado en sábado, vendrán todos a adorar ante mí - dice el Señor". 

El sábado será eterno en la eternidad. 

Si me amáis, guardad mis mandamientos

En la época de la esclavitud, un esclavo llamado José estaba siendo subastado. Entre el grupo de compradores había un hombre con un semblante muy bondadoso que competía con las ofertas que otros hacían por el esclavo. 

Cuando alguien estipulaba un valor, ese señor aumentaba su oferta. José comenzó a decir: 

-No desperdicie su dinero! Yo no voy a trabajar! 

El hombre no escuchaba los comentarios de José y continuaba aumentando su oferta. José continuaba insistiendo: 

-No vale la pena comprarme! No voy a trabajar! 

Finalmente, nadie más se animo a pagar más que aquel hombre que compró a José. 

Mientras iban en el carruaje rumbo a su casa, con los brazos cruzados decía: 

-Aunque me mate, Yo no voy a trabajar! 

Llegando a casa de su nuevo dueño, entraron en la sala y el hombre se dirigió hasta una mesa y comenzó a escribir en un papel. Firmo y entregó el papel para José. 

- ¡Yo no voy a trabajar! ¡No! - Insistía José 
- José ¿sabes leer? preguntó el señor. 
- Sí, pero ¡no voy a trabajar aunque me maten! 
- Bueno- dijo el señor- ese documento es tuyo. Léelo! 

Con mala voluntad, José tomó el documento y comenzó a leer. Su semblante se transformó. La emoción hizo que las lágrimas cayesen por su rostro. Aquel documento lo transformaba en un hombre libre. 

- ¿Usted pagó un precio tan alto por mí para darme la libertad? 
- Sí, José, ahora ¡eres un hombre libre! 

Todavía más conmovido, José dijo: 
- Señor, entonces trabajaré para usted toda la vida. ¡Pídame lo que quiera y lo haré! 

El ser humano sin Jesús es como José al inicio de la historia. Aunque lo maten ¡no obedece a Dios! Pero cuando el acepta a Jesús en su vida, descubre que es libre de la culpa y de la esclavitud del pecado y que por la gracia de Dios puede tener la vida eterna. Recibe de las manos de Dios una carta de libertad. Es justamente lo que el apóstol en Santiago 2:10 llama "La ley de la libertad" 

Su sentimiento de gratitud lo lleva ahora a decir: 
- Señor, pídeme lo que quieres y ¡yo lo haré! 

Jesús dice en Juan 14:15: 
"Si me amáis, guardaréis mis mandamientos" 

La historia de este planeta está llegando a su fin. No hay más tiempo para dudar. La voz de Dios es clara. La Biblia está a disposición para ser estudiada. No se deje llevar por la opinión de los hombres. 

El enemigo de Dios que atraparlo en el error y el engaño; pero Dios quiere librarlo y hacerlo un vencedor. Dios quiere cambiar su vida. 

Decida en este momento andar y vivir de acuerdo con la Palabra de Dios. Es nuestra única fuente segura de protección, fe y salvación. 

Oremos: 

Señor, estamos delante de ti para agradecerte por las verdades que tu Palabra nos mostró en este estudio. Padre, tal vez no sea fácil, para quien ora en este momento, ser fiel a ti debido a problemas para conseguir guardar el sábado, Pero sabemos que tienes cuidado de millones de personas en el mundo y cuidarás también de este caso. Recibe cada decisión en tu trono de gracia. 

En el nombre de Jesús ¡Amén!

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