El retorno de Jesús revelado

El Retorno de Jesús Revelado

Sea muy bienvenido a nuestro sexto estudio del seminario “Apocalipsis el fin revelado”. En los estudios anteriores entendimos que Dios nos ama mucho y que su mayor interés es rescatarnos de este mundo lleno de pecado. Y la Biblia deja bien en claro que el fin del pecado será cuando Cristo vuelva a este mundo. Esa verdad es repetida en más de 2500 textos.
La oración del PADRE NUESTRO, enseñada por Jesús, presenta esa realidad cuando es dicho: “Venga tu reino…”
Jesús dejó la promesa de su retorno establecida y firmada en sus momentos finales de vida aquí en la tierra. Podemos encontrarlas en Juan 14:1-3:
“No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay. Si así no fuera, os lo hubiera dicho. Voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y cuando me vaya y os prepare lugar, vendré otra vez, y os llevaré conmigo, para que donde yo esté, vosotros también estéis.” (900)
En el libro de Apocalipsis, Jesús es el personaje principal y su regreso a este mundo es el acontecimiento más importante. Cada escena del libro de Apocalipsis apunta al retorno de Jesús. Es el fin del conflicto entre el bien y el mal, cuando Satanás será encadenado y finalmente destruido.
Apocalipsis 1:8 habla sobre el retorno de Jesús:
“Mirad que viene con las nubes; y todo ojo lo verá, aún los que le traspasaron. Y todos los linajes de la tierra se lamentarán por él. ¡Así sea! ¡Amén!” (1038)
Gracias a esa descripción podemos saber que nadie quedará sin saber lo que está pasando. Cada habitante del planeta que esté vivo en el momento cuando Cristo venga verá algo maravilloso y único.

Falsos cristos y el Retorno de Jesús
Usted se sorprenderá cuando le diga que Satanás engañará a muchas personas con relación a la venida de Jesús. El hizo eso cuando Jesús vino la primera vez. Consiguió fomentar la ignorancia, el error y la falta de interés que resultó en un pueblo tomado por sorpresa que no sabía lo que estaba sucediendo en una pequeña aldea de Belén, marcada por una estrella.
Y el engaño no sería con pequeñas señales, sino que dejarían perplejas a las personas. Apocalipsis 16:14 señala:
“Porque ellos son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra de todo el mundo, para reunirlos para la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso” (1048)
Ese engaño del diablo fue alertado por Jesús. Mire lo que él dice en su sermón sobre el futuro en Mateo 24:4 y 5
“Jesús respondió: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo ‘yo soy el Cristo,’ y a muchos engañarán” (816)
Existen muchas personas que hoy están afirmando ser Jesús o que hablan en nombre de él. Por eso, lideran iglesias en las cuales su palabra vale como si fuese la Palabra del propio Dios. Y lo más impresionante es que hay personas dispuestas a seguir esas ideas.
En la historia encontramos muchas tragedias como resultado de esos falsos cristos, como suicidios de hombres- bomba y homicidios en masa, como el famoso caso de Jim Jones. Jim Jones fue el líder de una secta norteamericana en la década de los años 70. Fundados de la Iglesia “Templo de los pueblos” llevó a más de novecientas personas al suicidio por envenenamiento.
El apóstol Pablo alertó en cuanto a este peligro en 2 Corintios 11:14
“Y no es de extrañar, el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz” (977)
Pero sus engaños y estrategias no quedarán sin castigo. El retorno de Jesús es también el momento cuando Dios arreglará las cuentas con el mayor enemigo de la humanidad. En otra carta, 2 Tesalonicenses 2:8-10 el apóstol Pablo dice:
“Entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el aliento de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida. La aparición de ese inicuo es obra de Satanás, con gran poder, señales y prodigios mentirosos. Y con todo tipo de maldad, que engaña a los que se pierden. Se pierden porque rehusaron amar la verdad, para ser salvos” (999)
Queda claro que Satanás intentará imitar la segunda venida de Cristo a esta tierra. Incluso advirtiendo la Biblia sobre este engaño, eso no será suficiente para que todas las personas estén preparadas.
Usted hizo una sabia decisión: decidió estudiar la Biblia. Jesús dice que la verdad de la Biblia tiene un poder libertador. Libera al ser humano del engaño, de la falsedad religiosa, del miedo, del mal de este mundo y encima de todo nos librará de una vez por todas del pecado que destruye nuestra felicidad.

“Así será la venida del hijo del hombre”
Cuando Jesús vuelva, el no vendrá secretamente como fue su primera venida a este mundo. El propio Jesús dice en Mateo 24:23-27:
“Entonces, si alguien os dijera: Aquí está el cristo, o allí no creáis. Porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, para engañar, si fuera posible, aun a los elegidos. Mirad os lo he dicho de antemano. Así, si os dicen: aquí está en el desierto, no salgáis; aquí en las cámaras, no creáis. Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será la venida del hijo del hombre. Donde esté el cadáver, allí se juntarán los buitres” (817)
No hay nada de secreto en relámpagos. De este modo Jesús ilustra que su venida será pública. Eso armoniza con otros pasajes de la Biblia como el Salmos 50:3 que dice:
“Vendrá nuestro Dios, y no callará…” (497)
En 1 Tesalonicenses 4:16, el apóstol Pablo declara:
“Porque el mismo Señor, descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los muertos en cristo, resucitarán primero”
El retorno de Jesús será el mayor y más espectacular acontecimiento de la historia de este mundo. Será algo incomparable. No existen palabras para describir con exactitud lo que ocurrirá.
Mas textos de la Biblia nos ayudan a entender mejor cómo será la segunda venida de Jesús.
1. En Hechos 1:11, Los ángeles que aparecen a los discípulos que miraban al cielo viendo a Jesús subir al Padre les dicen:
“Y les dijeron: Galileos, ¿Por qué quedáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido llevado de vosotros al cielo, volverá del mismo modo que lo habéis visto ir al cielo”.
Jesús vendrá en forma personal. No será como una fuerza o simplemente llevando directamente a los salvos al cielo sin que los otros sepan lo que sucede; o como algunos llaman “rapto secreto”
2. Tomás, uno de los discípulos de Jesús, tuvo una experiencia para comprobar su fe y nos dio un indicio más de cómo será la vuelta de Jesús. Jesús ya había resucitado y Tomás todavía no lo había visto; incluso con el testimonio de los discípulos, Tomás no creyó. Juan 20:25 lo relata de la siguiente manera:
“Cuando los otros discípulos le contaron: Hemos visto al Señor, él contestó: Si no veo la señal de los clavos en sus manos, y pongo mi dedo allí, y mi mano en su costado no creeré.” (907)
Una semana después, en Juan 20: 27 se describe el encuentro de Tomás con Jesús:
“Luego dijo a Tomás: Pon tu dedo aquí, y mira mis manos. Acerca tu mano, y ponla en mi costado. Y no seas incrédulo, sino creyente” (907)
Jesús vendrá corporalmente “del mismo modo que lo habéis visto ir al cielo”. Cuando él resucitó, estaba en su cuerpo. Y de ese mismo modo él volverá para buscar a sus hijos fieles que escogieron vivir la eternidad a su lado.
3. En Apocalipsis 1:7 dice:
“Mirad que viene con las nubes, y todo ojo lo verá…” (1038)
Jesús vendrá de forma visible y todos lo verán. No habrá ninguna persona que no se dé cuenta de la venida de Jesús.
En su primera venida a la tierra, Jesús vino solo, en el vientre de una mujer. Pero eso no sucederá la segunda vez. Jesús nos dice en Mateo 24:31
“Y enviará a sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus elegidos de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro” (818)
La segunda venida de Cristo es el punto más alto del plan de salvación que Dios trazó para rescatar a los seres humanos de las garras del mal. De la misma forma que, cuando compró algo, pago el precio y pido que lo guarden para buscarlo después, Jesús nos compró con su propia sangre, y quiere que seamos guardados entre sus salvos, mientras él está preparando morada en los cielos.


Día del juicio
En el retorno de Jesús, los ángeles de Dios recogerán todos los fieles de los cuatro puntos cardinales de la tierra. En este día también será el momento de arreglar las cuentas con Dios. En Apocalipsis 22.12 Juan describió que en su segunda venida Jesús dirá:
“Yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para dar a cada uno según su obra” (1053)
En aquel día no habrá excusas.
La tendencia de olvidar nuestras responsabilidades es percibida en muchos aspectos de nuestra vida. Cuando dos autos chocan, la mayoría de las veces se genera un impase sobre quién es el culpable. Uno siempre quiere culpar al otro.
Grandes esfuerzos son hechos en muchos tribunales para liberar criminales que son claramente culpables. Algunos argumentos dicen que, no puede ser responsable por lo que hizo, pues cuando era niño fue abusado y por eso tiene ese comportamiento agresivo.
No está lejos de nosotros el día en que todos tendrán que rendir cuentas a Dios. Delante de Dios no podremos poner excusas o culpar a otros por lo que hicimos. Todo argumento para justificar nuestras decisiones y acciones malas no tendrá ningún valor, por más lógico que sea.
Dios nos proveyó medios para vencer el pecado. Él nos llama para vivir una vida diferente aquí en la tierra y prepararnos para el día de ese gran encuentro. Será un momento de mucha alegría. Un día maravilloso para los salvos. Por eso usted debe abandonar todo lo que le esté alejando de Dios.
Felicidad de unos, tristeza de otros
Hablando sobre ese día, Isaías 25:8 nos dice:
“El Señor destruirá la muerte para siempre, enjugará toda lágrima de todos los rostros, y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra. El Señor lo ha dicho.” (602)
Será el reencuentro con nuestros seres queridos que aceptaron a Jesús: Madres recibirán a sus hijos, hijos a sus padres. Personas que fueron separadas de nosotros por causa de tragedias y enfermedades. Abrazos cargados de felicidad conmemorando un tiempo de paz y alegría que no tendrá fin.
Pero, para aquellos que no lo aceptaron como su Salvador y rechazaron a Cristo, en vez de ser un momento de alegría y celebración, será un tiempo de lloro, angustia y miedo. La Biblia, en Apocalipsis 6:14-16, dice que el momento de la vuelta de Jesús:
“El cielo se replegó como un pergamino que se enrolla, y todo monte y toda isla fueron removidos de su lugar. Entonces los reyes de la tierra, los grandes y los ricos, los capitanes y los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes. Y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos de la vista de aquel que está sentado en el trono, y de la ira del Cordero” (1042)
La diferencia entre esos dos grupos está determinada por la aceptación o no de Jesús como Salvador. Sea parte de los que aceptan a Jesús en su vida.


Aceptar a Jesús significa
Tal vez usted se pregunta ¿Qué implica aceptar a Jesús? Son dos cosas que a partir de ahora harán parte de su vida:
1. Aceptar a Jesús significa: Reorganizar su vida de acuerdo con la Palabra de Dios.
Jesús lo explicó en el sermón del monte, en Mateo 7:24-27 cuando dijo:
“En fin, todo el que oye estas palabras, y las practica, será como el hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Y descendió lluvia, vinieron torrentes, y soplaron vientos, y dieron contra aquella casa. Y no cayó porque estaba fundada sobre la roca. Pero el que no oye estas palabras, y no las practica es como el hombre insensato que edificó su casa sobre la arena. Y descendió lluvia, vinieron torrentes, y soplaron vientos y dieron con ímpetu contra esa casa. Y cayó y fue grande su ruina” (797)
2. Aceptar a Jesús significa obediencia a las leyes de Dios.
En el mismo sermón del monte, en Mateo 6:21-23, Jesús dice:
“No todo el que me dice: Señor, Señor entrará en el reino de los cielos; sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. En aquel día muchos me dirán: Señor, Señor ¿No profetizamos en tu Nombre y en tu Nombre echamos demonios, y en tu Nombre hicimos muchos milagros? Entonces les diré: ¡Nunca os conocí! ¡Apartaos de mí, obradores de maldad! (797)

Recompensa Final
Durante una batalla un soldado fue herido en una de sus piernas. Estando así, siguió luchando hasta que su otra pierna fue alcanzada por un disparo. Él, fue llevado rápidamente al hospital.
Todos pensaban que él iba a morir, pero eso no sucedió, él continuo con vida. Sin embargo, sus dos piernas fueron amputadas. Su coraje y determinación le valió para recibir una condecoración del gobierno.
EL día de la entrega de las medallas, él llegó al auditorio en una silla de ruedas. Uno de los generales haría entrega de las medallas. Pero, cuando llegó la hora de ese soldado ser condecorado, el General que fue jefe directo y lo acompañó en sus momentos de dolor, tomó la medalla de las manos del otro General y corrió para colocarla en su pecho. Después de un abrazo y lágrimas que corrieron en el rostro del General y del soldado, todos los presentes aplaudieron.
Aquel General, quería dar la recompensa porque él acompañó toda la lucha. ÉL sabía lo que significaba aquella medalla para el bravo soldado.
Jesús esta así hoy. Esperando tan solo el momento para colocar una medalla en usted. La medalla de la salvación y de la vida eterna. Él ha preparado para los salvos una nueva vida perfecta. La Biblia nos dice en Apocalipsis 21:4 que:
“Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos. Y no habrá más muerte, ni llanto, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas pasaron.” (1052)
¿Qué convierte el cielo tan atractivo?
¿Será que son las calles de oro o las puertas de perlas preciosas?
Nada de eso. El cielo nos atrae porque allí podremos ver cara a cara a aquel que nos amó tanto que se entregó para que pudiésemos tener vida eterna.
¿Qué hace que su casa sea tan atractiva? ¿Los muebles? ¿Las paredes? Probablemente no.

Atractivo del hogar
Una madre estaba en una etapa de una terrible enfermedad y fue necesario que se separase de su única hija. La niña no podía comprender el estado de salud de su madre ni su enfermedad.
Ella fue llevada a la casa de un vecino y lloraba todas las noches, quería volver al lado de su mamá. Y su madre empeoraba cada día. Finalmente la mamá falleció. Los familiares y amigos vieron conveniente que la niña no viese a su madre muerta. Después de enterrarla llevaron a la pequeña de vuelta a su casa. Ella comenzó a ir de cuarto en cuarto gritando: ¡Mamá! ¡Mamá!
Cuando se dio cuenta que su mamá no estaba en casa, comenzó a llorar y a pedir que la volviesen a la casa del vecino. Aquella casa solo tenía significado para esa pequeña, con su mamá en ella.
Así es el cielo. Solo tiene significado para nosotros si Jesús está presente. Él, más que nadie, quiere que usted esté en el cielo con él.
Dios está llamando en esta hora a su corazón. Pare de luchar solo. Dios quiere luchar a su lado. Él te ama y se interesa por ti. Él va a volver y lo que usted tiene que hacer hoy es decir: Señor Yo quiero prepararme para vivir la eternidad a tu lado.
Ore conmigo:


Señor, tu Palabra es inspiradora y reconfortante para nuestras vidas. Sabemos que tu pesar es grande por el mal de este mundo. Mas, en este momento, te entrego a cada hijo tuyo que está estudiando la Biblia y procurando conocer más de tu amor. Cuando vuelvas, queremos estar listos para ser libres del pecado y tener una nueva vida a tu lado. En nombre de Jesús. Amén

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