Los profetas modernos revelados
Hola ¿Todo bien? Que bueno tenerlo aquí para estudiar una vez más un tema importante de nuestro seminario "El fin del gran conflicto". En cada estudio damos un paso más en la compresión de las verdades bíblicas que Dios tiene para nuestro mundo.
Usted está creciendo, no tenga miedo de tomar una decisión y ponerse del lado de Dios y de sus verdades bíblicas ¡Él lo cuidará! Él ha hecho eso toda la historia y lo hace todavía hoy. Él nos cuida. Cuida de su iglesia y no deja que ella se pierda al cumplir su misión aquí en la tierra.
Siéntase privilegiado en poder detenerse un poco para estudiar la Biblia. Hay muchas cosas que usted está descubriendo y tengo la seguridad que están haciendo una revolución en sus pensamientos, en su modo de vivir y en su manera de mirar a Dios.
El tema de estudio de hoy es sobre los mensajeros escogidos por Dios para traer sus revelaciones y darlas a conocer al mundo.
La iglesia verdadera de Dios es identificada por dos características, según la Biblia. Siga la lectura en Apocalipsis 12:17:
"Entonces el dragón se airó contra la mujer, y fue a combatir al resto de sus hijos, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesús"
Los símbolos de este texto deben ser interpretados.
- Dragón es una referencia a Lucifer,
- Mujer representa la Iglesia de Dios.
Juan está retratando una lucha feroz entre el enemigo y el pueblo de Dios. En el cielo, Lucifer, luchó contra Dios, pero perdió. Ya que él no consiguió vencer, pasó a usar una estrategia cobarde para lastimar a Dios. El hace que las personas sufran, causando problemas en su vida, dolores y pérdidas, pues sabe que de esa manera, Dios será afectado.
El pueblo de Dios es reconocido por:
1. Guardar los mandamientos de Dios, los 10 mandamientos conforme están escritos en la Biblia y NO la adaptación hecha por el hombre. Dios no autorizó a nadie a tocar los mandamientos. No existe ningún texto en la Biblia que permita al ser humano decir, en lugar de Dios, lo que debe y lo que no debe ser hecho.
2. Tener el testimonio de Jesús. ¿Y qué es el testimonio de Jesús?
Abra su Biblia conmigo en Apocalipsis 19:10 y vea lo que el texto dice:
"...Porque el testimonio de Jesús, es el espíritu de profecía".
El libro de Apocalipsis también nos revela que aparecerían falsos profetas y harían grandes señales y milagros delante de los ojos de las personas, para que ellas creyesen en ellas. Mire lo que dice Apocalipsis 16:13, 14:
"Y vi salir de la boca del dragón, de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus impuros como ranas. Que son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de todo el mundo, para reunirlos para la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso".
Por causa de eso, se torna evidente la necesidad que tenemos de saber distinguir y separar los profetas verdaderos de los falsos profetas.
El Apocalipsis es un ejemplo acerca de la decisión divina de utilizar profetas para transmitir sus mensajes a los seres humanos. Esa fue la forma que Dios usó para darnos el contenido de toda la revelación bíblica. Por medio de los profetas, Dios revela a su pueblo sus planes, y también habla sobre el futuro, como está escrito en Amós 3:7
"Nada hace Dios, el Señor, sin revelar su secreto a sus siervos los profetas".
¿Cómo podemos saber cuando puede considerarse que cierto incidente histórico tiene su equivalente en un acontecimiento posterior, o cuando una declaración profética tiene doble aplicación?
"Cuando un autor inspirado hace tal aplicación. El ir más allá de lo que está claramente expuesto por la inspiración es entrar en el reino de la opinión personal. En esta época cuando sopla todo viento de doctrina, es necesario que nos aseguremos de que nuestra comprensión de la escritura descansa sobre un firme y claro: así ha dicho Jehová... En la interpretación bíblica, la única regla segura es comparar unos con otros los diferentes pasajes de las Escrituras. De ninguna otra manera podremos estar seguros de evitar las explicaciones fantásticas, y hasta grotescas, de las profecías del AT propuestas por algunos" 1CBA, 1032.
El estudio del contexto y del marco histórico es fundamental para llegar a la comprensión correcta de cualquier pasaje.
Las predicciones del AT pueden dividirse en 4 categorías:
1. Predicciones que surgieron de la situación histórica inmediata y que solo se relacionan con ella o con los acontecimientos que están a punto de ocurrir. (Jeremías 28; Ezequiel 4, 5; Amós 1, 2)
2. Predicciones que anticipaban manifiesta y exclusivamente hechos relacionados con la venida del Mesías, tales como las declaraciones proféticas. (Isaías 9; 40; 53; 61; Daniel 9; Zacarías 9, 13)
3. Las profecías del libro de Daniel que tienen que ver en primer lugar con los acontecimientos históricos del futuro lejano. Es decir, con la era cristiana y el tiempo del fin, según lo afirman las profecías mismas (Daniel 2, 7, 8, 10, 11, 12).
4. Profecías que tienen doble aplicación: Primero a una situación local e histórica; segundo, al Mesías y a su reino. Las profecías de esta cuarta categoría son las que más fácilmente resultan mal entendidas y mal aplicadas. Esto ocurre a menudo por no comprender que ciertas profecías tienen un aspecto doble.
Las declaraciones bíblicas, que luego aparecen como profecías mesiánicas, tuvieron muchas veces un sentido literal y más inmediato para el pueblo que las oyó en primera instancia y fue testigo de los acontecimientos descritos. Posiblemente su escasa visión haya limitado esas declaraciones inspiradas a sus propios días. Pero más tarde los santos profetas, guiados por la inspiración, vieron en esas mismas declaraciones un sentido profético más extenso. El hecho de que los profetas mismos no se hubiesen percatado de que sus declaraciones inspiradas, en algunos casos, tenían una doble aplicación, de ninguna manera perjudica la validez de esa aplicación. Por el contrario, da testimonio de que la sabiduría que inspiró la declaración fue más que humana, porque los profetas mismos muchas veces estudiaron con diligencia sus propios mensajes, a fin de entender mejor el sentido mesiánico que en su primer momento no captaron sino débilmente (1 Pedro 1:10-12).
Cuando Moisés estaba por dejar su deberes como dirigente, y el pueblo se preguntaba quien ocuparía su lugar, hizo la predicción inspirada: "Profeta en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios" Deuteronomio 18:15. Por el contexto resulta evidente que esta promesa tuvo su aplicación inmediata en la dirección profética de Israel en los años que siguieron a la muerte de Moisés, y sin embargo, la Inspiración declara que "nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés". Deuteronomio 34:10. Solo Cristo podía llenar plenamente las condiciones presentadas por Moisés en su predicción.
Profetas de la Biblia
La tarea más importante de un profeta es hablar en lugar de Dios. Es el portavoz de Dios para revelar la voluntad de Dios.
No todos los profetas que Dios usó, escribieron partes de la Biblia. Podemos contar por lo menos 12 que no son autores de textos bíblicos, pero que son mencionados como profetas verdaderos por la misma Biblia.
Uno de los ejemplos más notables es Juan el Bautista, que bautizó al Señor Jesús en las aguas del río Jordán. Jesús dijo que no había mayor profeta que él; sin embargo, no tenemos ningún libro o texto bíblico escrito por Juan el Bautista, excepto las referencias encontradas en los evangelios. Eso quiere decir que el don de profecía no fue dado solo para escribir la Biblia, sino para otros propósitos también.
Otro hecho interesante que notamos en la Biblia es que Dios no hace discriminación de género para el don de profecía. La Biblia nos habla de mujeres que ejercieron la función profética como Ana, Miriam, Débora, Hulda y en el Nuevo Testamento las cuatro hijas de Felipe.
Otro punto importante es que el don de profecía no acabó cuando la Biblia terminó de ser escrita. Joel 2:28, nos dice:
"Después de esto, derramaré mi Espíritu sobre toda carne. vuestros hijos e hijas profetizarán, vuestros ancianos tendrán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones".
La referencia que Joel hace es en cuanto al futuro que iba a venir. El don de profecía acompañaría al pueblo de Dios hasta el fin. Pedro cuando usa el Texto de Joel en Hechos 2:16, 17 dice:
"Sino que esto es lo que anunció el profeta Joel: En los últimos días - dice Dios- derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos e hijas profetizarán, vuestros jóvenes verán visiones, vuestros ancianos soñarán sueños".
Los últimos días se refiere al tiempo que precedería a la segunda venida de Jesús. El pueblo de Dios sería guiado por el don de profecía.
Cuando Jesús volvió al cielo, dio la misión de predicar la verdad a sus discípulos. Ellos llevaron el mensaje de salvación a todo el mundo acompañados por el Espíritu Santo. Para cumplir esta misión, Jesús concedió dones a su iglesia. El apóstol Pablo en Efesios 4:11, 12 nos dice:
"El mismo dio a unos el ser apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros; a fin de perfeccionar a los santos para desempeñar su ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo."
El propio texto explica el motivo de Dios para dar los dones espirituales: Edificar la iglesia.
Bienaventurado aquel que guarda las Palabras de esta Profecía
El contenido de la profecía para Dios también es algo muy serio. Al final del libro de Apocalipsis, cuando las revelaciones estaban llegando a su fin, Apocalipsis 22:19 nos dice:
"Y si alguno quita algo de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del Libro de la vida y de la santa ciudad que se describen en este libro".
Cuando abrimos la Biblia estamos delante de la Palabra de Dios y eso es muy importante. Quien modifica el contenido de la revelación para atender cualquier tipo de interés, está en peligro. Es importante obedecer lo que Dios nos reveló. Apocalipsis 22:7 dice:
"... Dichoso el que guarda las Palabras de la Profecía de este libro".
En el Antiguo Testamento (AT) encontramos un ejemplo de como Dios bendijo a aquellos que respetan su revelación. Moisés fue educado en la corte de Egipto como príncipe y probable heredero del trono. Eso significa que él recibió todo el conocimiento de la medicina egipcia. Los papiros médicos de la antigüedad muestran que los egipcios poseían mucho conocimiento en medicina curativa.
Moisés escribió mucho sobre salud en el Pentateuco (Los primeros cinco libros de la Biblia), pero prácticamente no dijo nada sobre medicina curativa. Él no estaba influenciado por la ciencia de su tiempo. Porque las enseñanzas de Moisés estaban basadas en la revelación, en la educación sobre salud para prevenir dolencias. ¿Cuáles fueron los resultados?
En Egipto, el promedio de vida de los faraones era de 50 años; En Israel, según Salmos 90, el promedio de vida era de 70 años o más. Dios bendijo, dando vida, a los que creyeron en la revelación profética. Así, Moisés vivió 120 años.
Verdaderos y falsos profetas
Jesús, en Mateo 24:24, dejó también una advertencia en cuanto a los últimos días:
"Porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, para engañar, si fuera posible, aun a los elegidos".
Estos falsos profetas serían los responsables por introducir mentiras en la iglesia; las cuales destruirían la verdad para engañar a aquellos que buscan hacer y cumplir la voluntad de Dios. Pero, la Biblia nos da algunas claves para saber cuando alguien es profeta de Dios o no. Una de esas claves está en Isaías 8:19, 20:
"Cuando os digan que consultéis a los medium, que susurran y cuchichean, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Por qué consultar a los muertos por los vivos? ¡A la Ley y al Testimonio! Si no hablan conforme a esto, es porque no les ha amanecido".
Los milagros en sí mismos, no son prueba de que el profeta sea inspirado por Dios; tan solo demuestran que, por detrás, hay un poder sobrenatural. En la época de Moisés, los magos de Egipto hicieron milagros para impresionar a la personas, incluso, al mismo Moisés.
Satanás también tiene el poder de hacer milagros y a veces se disfraza como ángel del Señor. Si sus enseñanzas de un profeta no están de acuerdo con la Biblia, él es un impostor.
La Biblia nos presenta diversas características de un profeta verdadero:
1. Sus profecías en cuanto al futuro se cumplen completamente (Jeremías 28:9)
2. Él no induce al pueblo a apartarse de Dios. (Deuteronomio 13:13)
3. Habla lo que Dios le pidió que hable (Jeremías 14:14)
4. Habla guiado por el Espíritu Santo (2 Pedro 1:21)
5. Reconoce y acepta la encarnación de Cristo (1 Juan 4:1-3)
6. La vida del profeta presenta los buenos frutos de su carácter (Mateo 7:15,16)
"¿Cómo conoceremos la Palabra que Jehová no ha hablado?
Si el profeta hablare en nombre de Jehová, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción habló el tal profeta; no tengas temor de él". Deuteronomio 18:21, 22
"Dios considera un crimen gravísimo el pretender hablar sus palabras, cuando en realidad el hombre habla por sí mismo... La prueba de la autenticidad de un profeta está, en parte, en el cumplimiento de sus predicciones... Los judíos tenían la tendencia a depender de señales y maravillas (Juan 2:18; 1 Corintios 1:22), y Dios los previno en contra de esto (Deuteronomio 13:1, 2)... El NO cumplimiento de su palabra sería la evidencia concluyente de que el profeta no había sido enviado por Dios (Jeremías 28:9)." 1CBA, 1033.
Cómo probar las profecías:
1. Por su cumplimiento (Deuteronomio 18:15-22; Jeremías 28:9)
2. Por su coherencia con los mandamientos de Dios (deuteronomio 13:1-5; Isaías 8:16-20)
3. Por su coherencia con el evangelio (1 Juan 4:1-4)
4. Por los frutos del mensaje (Mateo 7:15-20). Para esto se requiere tiempo.
El don profético en la historia: Siete momentos clave:
La presencia del don profético acompañó siempre la historia de Israel, desde Génesis hasta Apocalipsis.
I. Israel Patriarcal. Don profético en Abraham. (Génesis 15:1; 17:1-9)
II. Israel Teocrático. Don profético en Moisés (deuteronomio 18:15-22)
III. Israel Monárquico. Más de treinta profetas desde Saúl hasta el exilio (2 Crónicas 36:11-16); incluso profetas cuyos libros no quedaron dentro del canon bíblico (1 Crónicas 29:29; 2 Crónicas 9:29; Josué 10:13)
IV. Israel pos exílico. don profético en Hageo y Zacarías (Esdras 5:1, 2)
V. Israel Mesiánico. Don profético en Juan el Bautista y Jesús (Malaquías 4:4-6; Lucas 1:13-17; Marcos 1:1-8; Mateo 21:11; Lucas 24:19; Juan 6:14)
VI. Israel apostólico. Don profético en la base de las iglesias. (Hechos 2: 14-22; 1 Corintios 12; Efesios 4:7-13; 1 Tesalonicenses 5;19-21).
VII. Israel Escatológico. Don profético en los eventos finales. (Apocalipsis 10:1-5; 12:17; 19:9, 10)
El pueblo de Dios en cada época ha tenido la solemne responsabilidad de discernir la voz del Buen Pastor a través del don profético. (1 Tesalonicenses 5:19-21)
Revelaciones de Dios a los profetas
Dios escogió diferentes maneras de revelarse a sus profetas. En números 12:6-8 encontramos tres maneras diferentes:
"...Oíd ahora mis palabras. Cuando haya entre vosotros profeta del Señor, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él. No así mis siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa. Cara a cara hablo con él, a las claras y no en figuras. Y ve mi apariencia. ¿Por qué, pues, no tuvisteis temor de hablar mal de mi siervo Moisés?"
Visión- Sueño - Cara a cara
Dios no habla por medio de bolas de cristal, por la palma de la mano, cucharada de café, coca, astrología o por medio de muertos.
La Biblia describe algunos aspectos físicos de los profetas mientras ellos estaban en visión. Miremos, por ejemplo, el caso del profeta Daniel:
1. El profeta Daniel perdió las fuerzas físicas - Daniel 10:8
2. Después recibió fuerzas sobrenaturales - Daniel 10:18,19
3. El profeta Daniel quedó sin aliento - Daniel 10:17
4. Y sin hablar - Daniel 10:17
5. Inconsciente de lo que sucedía a su alrededor - Daniel 10:5-8
El profeta también podía mantener sus ojos abiertos durante toda la visión Números 24:4
Profetas en nuestros días
En este momento entramos en la segunda parte de nuestro estudio sobre profetas modernos.
En el Apocalipsis encontramos que la iglesia en el tiempo del fin sería acompañada por el don profético. En los últimos días Dios daría el don de profecía para conducir a su pueblo en los momentos más críticos de la historia.
Y ese don de profecía no substituye a la Biblia y no lo contradice en nada.
Cuando estudiamos la historia de la Iglesia Adventista del Séptimo día, vemos que medio de grandes riesgos y dificultades, los mensajes del Señor que daban seguridad y dirección, llegaban su pueblo por medio de una joven llamada Elena Harmon, mas tarde conocida como Elena White. Pero, ¿quién fue Elena G. de White?
Ella nació en Gorham, Maine, en los Estados Unidos, el 26 de Noviembre de 1827. Sus padres, Robert y Eunice Harmon, eran miembros de la iglesia Metodista y más tarde se tornaron adventistas del séptimo día. La pareja tuvo ocho hijos. Elena y su hermana gemela Elizabeth eran las últimas.
Elena oyó la predicación de Guillermo Miller, estudioso de la Biblia que interpretó los 2300 años de Daniel 8:14 terminando con el regreso de Jesús, que la impresionó. Por eso fue excluida de la iglesia Metodista, por causa de sus creencias, en 1843.
Se casó con Jaime White el 30 de Agosto de 1846. Tuvieron cuatro hijos, todos varones: Henrique, Edson, Guillermo y John Herbert. El 6 de Agosto de 1881, su esposo falleció.
Durante 70 años, por medio de más de 2000 visiones y sueños, Elena White orientó el sólido sistema Adventista de Educación, la obra de publicaciones y la reforma de Salud entre otras áreas. Su primera visión sucedió en Diciembre de 1844, y la última de la que se tuvo noticia el 3 de Marzo de 1915.
La vida de millares de personas cambió por causa de su ministerio. Además de EEUU, trabajó en Europa y Australia. Elena White Falleció el 16 de Julio de 1915, pero sus escritos continúan hablando.
Creed en sus profetas
Dios tiene una promesa para los que son fieles a sus mensajes proféticos. En 2 Crónicas 20:20 nos promete:
"...Creed al Señor vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados".
Pablo presentó tres consejos a la iglesia de Tesalónica con relación a las profecías en 1 Tesalonicenses 5:20, 21:
"No menospreciéis las profecías. Someted todo a prueba y retened lo bueno".
Creer en los profetas del Señor es la misma cosa que creer en Él, quien envió al profeta.
Necesitamos escuchar y vivir todo aquello que Dios nos hace conocer a través de los profetas verdaderos; hay muchos mensajes que usted necesita conocer. Dios ha hablado a la humanidad más de lo que las personas imaginan. Es muy necesario buscar lo que Dios tiene para decirte.
Elena White en el libro la Gran Esperanza en su último párrafo dice:
"El gran conflicto ha terminado. Ya no existen ni pecado ni pecadores. El universo entero está limpio. Una sola pulsación de armonía y alegría late a través de la vasta creación. Del Ser que creó todo fluyen vida, luz y alegría por toda la expansión del espacio infinito. Desde el átomo más diminuto hasta el más grande de los mundos, todas las cosas, animadas e inanimadas, declaran, en su belleza sin mácula y gozo perfecto, que Dios es amor."
Ese el plan de Dios para la vida de los seres humanos. Restauración, perfección y eterna satisfacción. Acepte los mensajes de Dios y dele gracias por los mensajes proféticos. cada mensaje viene acompañado con una nota de amor. Dios te ama y te quiere salvar.
¡Usted no está solo!
Ore conmigo:
Padre de amor, ahora sabemos que ya no andamos solos y perdidos en este mundo. Existen instrucciones sobre cómo debemos vivir. En este momento entrego en tus manos esta persona que acepta los mensajes de la profecía para cambiar su vida. Manifiesta tú poder en nuestra vida. Transforma nuestro corazón. En nombre de Jesús, amén.
Comentarios
Publicar un comentario